¿Cuáles son los beneficios que obtendrás al usar una faja reductora?

En un mundo donde las mujeres están más expuestas a las miradas de terceros, a través de internet y las redes sociales, la belleza es fundamental. Ya no sólo se trata de tener autoestima, una personalidad agradable y dejar de lado sus necesidades para hacer el papel de ama de casa; también, han entendido que es importante tomar el control de su cuerpo, invertir en mejorar la imagen externa, adquirir un estilo de vida saludable y darse cuenta de ellas mismas.

En este sentido, la mayoría de las mujeres comienza por inscribirse en el gimnasio, controlar su peso con un nutricionista, comer alimentos más saludables e invierte en implementos deportivos o piezas moldeadoras. Entre los más destacados, se encuentran: La ropa para hacer ejercicios, zapatos de entrenamiento, suplementos alimenticios y por supuesto, una faja reductora.

No obstante, la mayoría de las féminas desconoce cuál es la forma correcta de usar una faja reductora, sus beneficios, cuáles son sus efectos sobre la figura femenina a largo plazo, cuánto tiempo usarla diariamente, cuál es la mejor alternativa de acuerdo a su tipo de cuerpo, con qué tipo de ropa usarla, errores comunes y cualquier otra clave que sirva para potenciar los resultados. A continuación, encontrarás la respuesta a cada una de éstas interrogantes.

Top 7: Ventajas de usar una faja reductora

Reduce tus medidas

Con un régimen alimenticio adecuado y un buen sistema de entrenamiento, una faja reductora puede contribuir a la pérdida de tallas y medidas. Antes de comprarla, asegúrate de sentirte cómoda; de hecho, de acuerdo a sus características, podrás utilizarla en tu horario de trabajo habitual, para ir al gimnasio o hacer tus tareas domésticas.

Mejora la postura

Con el uso frecuente de dispositivos electrónicos, es fácil adquirir una mala postura. En este sentido, utilizar una faja reductora puede mejorar esta condición, lo que hará que tu silueta se vea mucho más armónica y esbelta.

Potencia tu figura

Muchas veces no se trata de tener una mala figura; sino, de una mala distribución de la grasa corporal, o exceso de piel, después de perder mucho peso. Cualquiera que sea tu caso, el efecto de usar una faja moldeadora será casi inmediato, e incluso puedes potenciarlo con una alimentación saludable y ejercicios físicos.

Estabilidad en el gimnasio

Durante el levantamiento de pesas, la estabilidad en el cuerpo es indispensable para hacer un buen trabajo. En este aspecto, colocarte una faja reductora te brindará mayor equilibrio y al mismo tiempo, protegerá tu postura para evitar lesiones.

Mejora dolores corporales

La mala postura también es causante de dolores de espalda. Para aliviar esta condición, colocarse un corsé moldeador corregirá poco a poco las malas posiciones, evitando los problemas de cervical, inherentes a esta práctica.

Faja reductora post- operatoria

Utilizar un corpiño reductor después de una cirugía estética, como abdominoplastia o liposucción, garantizará los resultados a largo plazo y simultáneamente, te ayudará a recuperarte satisfactoriamente, con mayor velocidad.

Efecto post- parto

Cuando quedan embarazadas, muchas mujeres comienzan a preocuparse por cómo recuperar su figura después de dar a luz. En este caso, emplear una faja moldeadora, con previa autorización médica, tiene algunas ventajas, como: Reducir el malestar muscular después del parto, garantizar una buena posición corporal y moldear nuevamente la figura. Sólo, asegúrate de que sea cómoda para ti y de elegir la talla correcta.

Otros datos acerca de las fajas reductoras

Actualmente, existen cuatro tipos de fajas reductoras y moldeadoras, estás son: Corsé braga talle alto; reduce medidas en el área abdominal, braga reductora; la mejor alternativa de uso diario, body pantalón; potencia la silueta y aplana el vientre y body-Up reductores; se enfoca en la barriga y realza el busto. Ahora, el primer paso para escoger aquella que mejor se adapta a tus necesidades, es pensar cuál es la zona que quieres mejorar.

Otro reto que enfrentarás a la hora de comprar una faja moldeadora, es el tamaño; sin embargo, la mejor alternativa siempre será comprar tu talla habitual, de lo contrario puedes desencadenar problemas de circulación sanguínea, alergias cutáneas, bajar la presión arterial, tener calambres o al contrario, no obtener el efecto que buscas.

Asimismo, si buscas mejorar las varices,  acabas de someterte a una cirugía estética o quieres recuperar tu figura después del embarazo, es importante utilizar la prenda recomendada por el médico tratante, de esta manera podrás garantizar una correcta recuperación y evitar mayores complicaciones.

Otro aspecto a tomar en cuenta al adquirir una faja para aplanar el vientre es el material de fabricación, algunos pueden causar alergia. Asimismo, antes de comenzar a usar un corpiño reductor, lo más recomendable hacer a consultar con tu doctor acerca de cuánto tiempo debes colocártela diariamente, ya que el uso prolongado este tipo de prendas puede ser perjudicial.

Igualmente, un truco para saber si encontraste tu faja moldeadora ideal, es hacer movimientos exagerados. Si puedes moverte libremente, no tendrás conflictos de salud; de lo contrario, busca otra talla.